jueves, 20 de septiembre de 2012

Pero la gracia de nuestro Señor fue más abundante con la fe y el amor que es en Cristo Jesús.
 Palabra fiel y digna de ser recibida por todos: que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores, de los cuales yo soy el primero. 
 Pero por esto fui recibido a misericordia, para que Jesucristo mostrase en mí el primero toda su clemencia, para ejemplo de los que habrían de creer en él para vida eterna. 1Timoteo 1: 14-16






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